Sufriendo: capítulo 0

9 04 2007

Hace como dos meses que me pesé y casi me da un bitango, entonces tomé la férrea decisión de ponerme a dieta. El empeño me duró escasas horas, el tiempo en que tardé en conseguir los últimos episodios de Anatomía de grey -en versión original subtitulada, que entra mejor por vena. Y ya se sabe, una cosa te lleva a la otra, que si un donette por aquí y otro por allá, y entre línea y línea… cuando levanto la vista del PC ya me he trincado el paquete entero y me encuentro mareada, medio ciega y con varias centenas de calorías por quemar. Pienso: saco al perro y me pongo el mp3 este que me regaló mi santo esposo para el día de los tontos, el cacharro aparte de sonar de puta madre muy bien cuenta las calorías que pierdes mientras caminas, sólo tienes que entrar un par de parámetros y hala: caminante no hay camino… El Bitxo contento y yo quemando calorías, solo es cuestión de pasear. La vida puede ser maravillosa.
Un cagarro y ocho pises más tarde, me da por mirar el aparatito y el muy insensato me dice que he quemado 21 calorías. Tres cuartos de hora pasando frío para ésto. Vamos, que tendría que llegar por lo menos hasta Sebastopol para quemar una tercera parte de lo que no he tardado ni 10 minutos en comerme. Debería ser ilegal, por lo menos.
Si ya lo dice mi madre: el único bocado que no engorda es el que se queda en el plato. Y si lo dice mi madre va a misa, que la pobre lleva haciendo dieta desde que yo tengo conocimiento. La cuestión es que ya no puedo caer en más tentaciones, tengo que cortar por lo sano y esto no te lo dice nadie, no hay libro sobre dietas que espere venderse que te lo diga, pero lo tengo cada día más claro: hacer dieta es sufrir, sufrir y solo sufrir. Un sufrimiento diario, una renuncia constante a los placeres de la vida (por supuesto, todos engordan) y una tortura psicológica. Ni buenos hábitos, ni desayunar como un rey y cenar como un mendigo ni todas esas monsergas populares o leyendas urbanas. Sufrir o no sufrir, esa es la cuestión… no hay término medio. Y yo me pongo ya hoy (no dejes para mañana lo que podías haber hecho ayer); hoy empiezo mi calvario que, por cierto, ha empezado al subirme a la báscula y ver el reto convertido en frías cifras: 70,9 kilos. No sé si alegrarme o deprimirme, esperaba más porque me he pasado la Semana Santa tumbada en el sofá cama comiendo porquerías y no he movido el culo más que para ir a buscarlas y sacar al Bitxo.
En fin, mientras para muchos acaba la Semana de Pasión, para en mí empieza el vía crucis. Qué le voy a hacer, la vida es asín.

Technorati Tags:

Si esta es la primera vez que visitas mi blog y te ha gustado, puedes suscribirte ahora

Otros artículos similares: Humanos o animales | El maravilloso mundo de las entrevistas de trabajo (II) | Depresión post-parto | Las lecciones de la vida: el tiempo


Puedes:

Escrito:

3 comentarios en “Sufriendo: capítulo 0”

9 04 2007
Lynze (20:06:05) :

Bueno, haz una cosa: empieza después de ir a la casa esta que tenemos que ir. Y a partir de ahí todo seguido. Aunque entonces falta poco para el verano… uf. No sé. Bueno, te deseo suerte.

Besotes.

3 05 2007
Cebolla (21:48:09) :

¿Dieta? ¿Sufrir? De ninguna manera. La vida es para disfrutarla y si es comiendo, que sea comiendo. Después de todo, ¿para qué hace la gente dieta? Para que los demás te vean delgad@.

5 05 2007
Admc (20:13:47) :

Que robar esta muy feo, pero peor es tener que pasar hambre.
Vaya Semana Santa, no? :)

Comenta, joder

Usa estas etiquetas : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>




Blog alojado en dinahosting creado por PilixForever | lavidaesasin.net 2008