No todo el sexo es orégano
24 02 2008Comparto oficina con doce tíos y solo otra chica: somos minoría absoluta. La oficina es una olla exprés donde bulle la testosterona a fuego lento. Casi todas las conversaciones van a parar a los dos temas estrella de las tertulias: el sexo y el dinero. Cuando creo que la última frase es la más sorprendente siempre hay una siguiente que la supera: “Si me tocara la lotería me compraría un imán de tías, es decir, un Ferrari”.
Me admira y desconcierta a la vez esa facilidad para desinhibirse que tienen los tíos, sólo hay que esperar a que alguien lance el anzuelo para que todos los demás piquen. La mayoría de las veces el cebo ni siquiera va relleno de sexo pero da igual, se acaba hablando de él. Y casi siempre me consiguen arrancar una sonrisa, cuando no una carcajada. Empiezo a creer que los tíos se parapetan detrás del sexo para esconder toda esa grandeza que la mayoría guardan más allá de la entrepierna (aunque hay muchas excepciones: algunos piensan solo con el miembro porque es el único músculo que son capaces de ejercitar).
Dicen algunos que las mujeres usamos el sexo como arma secreta, como premio o castigo; quizás nos hemos creído que es lo que más importa a los tíos y por eso lo hemos adoptado como el camino más corto para llegar a ellos; lo peor es que la mayoría de las veces nos perdemos por el camino.
A lo mejor generalizo pero es complicado no generalizar siendo más de seis mil millones de hombres y mujeres. La muestra se queda corta siempre y pagan justos por pecadores: si tienes la mala suerte de conocer a dos o tres cabrones que te arruinen la vida, lo normal es que el concepto de hombre tienda a cero. Son cosas de la estadística: la verdadera ley que rige el mundo. La estadística y los refranes. Siempre hay uno u otro para rebatir la realidad, siempre. Pero eso es otro tema. Lo que yo quería decir es que los tíos son seres maravillosos, en general. Y me revienta el concepto de nosotras que suelen tener, también en general. En resumidas cuentas: ¿alguien se cree seriamente que a las tías nos interesa solo el dinero y a los tíos solo el sexo?
Se aceptan refranes y estadísticas para rebatirlo.
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Nunca me lo he creído y nunca me lo creeré. Como no me creo casi ninguno de los roles de género socialmente aceptados por la mayoría. Qué le vamos a hacer, yo no creo en “las mujeres” o en “los hombres”, creo en las personas individuales.
En mi oficina pasa algo parecido, lo único es que yo soy uno de los tantos tíos, que a veces se incomoda con las burradas que puede llegar a decir un tío cuando se encuentra en grupo. Yo lo llamo la teoría del borreguismo, y no va más allá de la edad mental del adolescente medio. Tendemos, los tíos, a esconder nuestros sentimientos, nuestros problemas y refugiarnos en el sexo como única solución. Pero he de decir, que en mi caso particular, aborrezco a la única tía que está buena en la oficina, porque se lo tiene muy creído. Va con su culo respingón de un lado a otro, girando la cabeza, moviendo su cabellera y su hermoso pelo rubio, para ver si ha dejado un rastro de miradas, tras su pelo o tras su culo.
Quizás esté algo misógeno por mi situación actual. No siempre es fácil tener que afrontar que la persona a la que amas te deje por tercera o cuarta vez, y todavía no te enteres de que te ha dejado, de que hay más mujeres en el mundo o de que por muy mal que lo pases, hay otros seres humanos que están peor que tú, y no por amores precisamente. Me considero un romántico de los de antaño, y no soy capaz de halagar tanto como para conseguir sexo fácil en la primera cita. De hecho, no me gusta que me lo pongan fácil. Me gustan las dificiles, porque al final el sexo termina maravillosamente condimentado. No se si con orégano, pero desde luego, que ahora mismo, lo echo mucho de menos, aunque no fuese especiado.
De todas formas, si hay alguna burrada que me gusta decir como tío, es ésta. “Estoy algo misógeno, pero ni mucho menos soy un eurotófobo”. Claro está, muchas mentes de adolescente, no la comprenden.
No me lo puedo creer.
Eres el 3r blog que leo que habla del tema sexo-mujeres…
En fin, que estoy harta de tópicos.
Aunque sí pueden darse los casos que explicas, he conocido bien a tios que se interesan más por la pasta y tías más por el sexo…
Es cierto, Rosa y Juan… yo también estoy harta de tópicos. No sé si lo he conseguido transmitir pero eso era lo que pretendía.
Bienvenido, Charlie… creo que solo hay que rascar un poco para ver que bajo la superficie “infantil” de cada hombre hay un romántico amagado. O eso es lo que yo creo… tú solo eres otro ejemplo que confirma mi teoría. Y no ha hecho falta rascar.
¡Hola! Hablo español pero no hablo bien. Tomé una clase de la lengua en la escuela secundaria.
Yo siempre he estado rodeada de hombres. En el colegio me llevaba mejor con ellos que con ellas; y en el trabajo, parecen mayoría en muchas empresas.
A mi modesto entender, tras tanta bravuconada la mayoría de las veces se esconde un tierno personaje… pero del sexo masculino. Y claro, la neurona no les da para más (ya ha salido la mujer que llevo dentro).
Pfiuuu..
Sólo quería pasar por aquí a echar.. un saludín:)
Hasta Luego
Por cierto; misógeno y erotófobo.
Odia a las mujeres y odia el erotismo, respectivamente.
¿O era ése el chiste?
Ahhmm.
Pues vale.
Un feso
Misógino… lo otro no lo he encontrado… a ver si vuelve el Charlie y nos lo aclara.

Mmmm: REBIENVENIDO, Toni. Te echaba de menos…
Puse EUROTÓFOBO y no erotófobo. No jodas!! Ups, que aquí no se pueden decir tacos, q tamos entre señoritas.
El erotismo si que me gusta, como no me va a gustar hacer y recibir o dar y sentir de forma sensual caricias de pasión.
Lo de la Eurotofobia… no es el miedo al Euro, que también, porque desde que llegó, ni contarte lo que ha subido la barra de pan. Y ojo, no digo ahora, sino cuando cambiamos de la peseteja, pela y los duros a los tan laureados Euros, Uros o Muros para la Hipoteca, por aquello de que una política económica común no va a permitir que se rebaje el precio del dinero… y ya sabéis lo que le toca a la gente que tiene que pagarla. Seguir con “la recesión del cinturón”.
Es fácil. La palabra está en Google y Wikipedias. Eurotófobo es…
uy! llaman a la puerta. xD
http://www.google.com/search?hl=es&rls=SUNA,SUNA:2006-38,SUNA:es&sa=X&oi=spell&resnum=0&ct=result&cd=1&q=Eurotofobia&spell=1
Pues eso!
Que estoy algo mustio y misógeno,
pero ni mucho menos sufro de eurotofobia.
Ah! por cierto, me apunto la frase de tu blog:
…Cualquier tiempo pasado fue anterior
Ni que lo digas…