Tal y como avisé el jueves, el día 11 fuimos al concierto de Madonna en Londres. Ya sé que viene a España esta semana pero por fechas era imposible ir a Valencia o Sevilla así que nos quedamos sin vacaciones en agosto e invertimos la pasta en este viaje relámpago, aprovechando el puente de la diada de Catalunya, para ver a la reina del pop en tierras londonitas, en Wembley para más señas.
Madrugamos para preparar las maletas y salir pronto de Barcelona para llegar con tiempo a Girona (aunque el vuelo de Ryanair no salía hasta las 14:00). Teníamos que evitar de cualquier modo el overbooking porque quedarnos sin vuelo significaba quedarnos sin concierto y hasta ahí podíamos llegar. Al concierto íbamos mi santo esposo, mi primo (12 años recién cumplidos y ya es el segundo concierto al que lo llevamos -en el primero tenía 9 añitos-) y yo, mismamente.
El vuelo a la ida fue correcto (quitando el espinoso tema de que los asientos no fueran numerados) pero a la vuelta fue un infierno (con cambios constantes de puerta de embarque, retrasos y souvenirs megacaros de Londres tirados a la basura en el control de aduanas: se ve que con mermelada de naranja amarga se pueden hacer explosivos de gran potencia aunque no seas McGyver). Pero pasemos un estúpido velo al respecto o la mala leche me impedirá contar el resto.
Si algo he sacado en claro de Londres es que todo, absolutamente todo, es excesivamente caro: casi cuatro mil de las antiguas pesetas por persona el viaje en tren desde la estación de Liverpool Street (en pleno centro) al aeropuerto de Standsted y más de doce mil pelas el trayecto en taxi desde el aeropuerto hasta el hotel. Lo único casi al alcance de un bolsillo medio español es la comida pero la variedad no es que sea excesiva: comida rápida o comida super-rápida.
Otra de las cosas que me han sorprendido es que la flema británica no sólo existe sino que es peor de lo que imaginas. Cogimos el metro hacia el estadio de Wembley pero hasta que no llegamos a la estación temíamos que aquel vagón nos llevara al mismísimo patíbulo: ni una camiseta de la diva, ni un gesto de emoción, ni una mínima pista de que aquel vagón lleno hasta la bandera nos llevara a ver el único concierto de Madonna en Londres… Tuvimos que salir de allí y caminar casi medio kilómetro para toparnos con el mayor gesto de fanatismo: tres rubias que portaban en su cabeza un sombrero rosa con la corona de diamantes de la Ciccone fue la única y exclusiva pista que nos confirmó que unos metros más allá nos esperaban dos horas de espectáculo. La verdad es que una vez lleno el estadio y con cinco o seis cervezas de más (no sé si sabiáis que los británicos no tienen estómago sino esponjas), el gentío empezó a despertar e incluso hicimos unas cuantas veces la ola mientras esperábamos la hora del comienzo (que, por cierto, empezó 40 minutos tarde).
Pero no quiero convertir este post en la historia interminable así que iré explicando la aventura en varias entradas para no aburrir al personal.

Mis tweets

Ya sé que lo tuyo son las LETRAS y nos vas a preparar una narración de los acontecimientos que ni Ana Mª Matute, …pero unas fotitos, que seguro que has hecho…
Un saludo,
Pues Juan, tengo fotos pero de una calidad bastante lamentable porque están hechas con el móvil. En las entradas decía que no se podían entrar cámaras de fotos y, lamentablemente, fui la única
gilipollashonrada que no lo hizo. Ya colgaré al final las que mejor se vean.Te escribo dando golpes con los muñones, porque la envidia me corroe: me ha corroído ya los dedillos y va camino de las muñecas. Ardo en deseos de saber más detalles del concierto… jolines…
Uk es caro y Londres es super caro. Pero a mí es una ciudad que me encanta. Para visitar claro, que no para vivir, que aguantaría dos telediarios.
Espero que hayas disfrutado del concierto, ya contarás más. Un beso
¡Hombre! Por fin puedo abrir tu blog sin que me de error… que llevo así desde los transgénicos!!
Espero que, aduanas aparte, hayas disfrutado de tu mini-estancia en Londres, y sobretodo del concierto. A mi también me corroe la envidia, como a Dudo. A ver si nos vemos y nos lo contáis con pelos y señales.
Qué dura la vuelta al trabajo después de un fin de semana como este…
@Isita: pues ya está arreglado… el fallo sólo aparecía al usar Internet Explorer y yo utilizo Mozilla… así que no me percaté hasta que me avisó rosa.
A ver si nos vemos pronto y te cuento : /
Los viajes en avión son un verdadero tormento …
Pero veo que sobrevivisteis bastante bien. Seguro que tu primo se lo pasó genial (bueno y vosotros también,jeje)
[...] Madonna, Londres y Victoria Beckham [...]