Aunque el concierto empezó cuarenta minutos tarde, la verdad es que la espera mereció la pena. Ver la cara de mi primo cuando Madonna apareció sentada en su trono particular, como Reina del Pop que es, cantando Candy Shop, no tiene precio (todo lo demás: tarjeta Mastercard).
No soy imparcial, ni lo seré nunca, porque hay cosas en la vida que no se rigen por la razón y el fenómeno fan es una de ellas. Me considero una persona a menudo demasiado racional, con los pies demasiado arrelados a la tierra y aunque no me parezco en nada a ella, me siento bastante identificada. Esto no sé muy bien cómo explicarlo pero, da lo mismo, todos llevamos dentro un ser completamente distinto a lo que somos. O eso creo yo.
En fin… Es el tercer concierto al que voy. En el 2006 nos metimos cinco mil kilómetros en coche para verla en un pueblo de Dinamarca llamado Horsens. Era el primer concierto de mi primo, tenía 9 años y jamás olvidaré las horas previas al momento en que Madonna apareció de aquella bola de discoteca gigante, emergiendo como emergerían las Diosas si existiera un cielo justo. Sé que existe el merchandising, el vil metal y toda la maquinaria que mueven personajes como ella pero hay sensaciones que superan todo eso y aunque se pague excesivamente caro creo que hay cosas en la vida cuyo valor no se paga con dinero. Asistir a un espectáculo como los conciertos de Madonna es una de ellas y me siento privilegiada por haberlo podido conseguir. A lo mejor no soy imparcial pero ya he avisado que no lo sería.
No sabría muy bien con qué gira quedarme de Madonna, The Drowned World Tour fue al primero que fui y empezó en mi ciudad, Barcelona, por eso tiene un sabor especial. The Confessions Tour fue el primero de mi primo y guardo unas sensaciones que jamás olvidaré por eso. El concierto de Wembley (Sticky&Sweet Tour) me gustó especialmente por las versiones increíbles que nos regaló de viejos temas como Borderline o Like a Prayer. Por eso os dejo esos dos momentos con sendos enlaces de youtube. La calidad no es muy buena y los vídeos no son míos porque yo fui la única honrada gilipollas que no llevó cámara (según los tickets no se podía).
Like a Prayer muy cerca (tan cerca que impide ver el espectáculo general):
Esta permite percibir mejor todo el montaje visual:
Fragmento de la versión super-roquera de Borderline:
Nosotros estábamos en la tribuna lateral derecha (según el escenario), en las primeras filas sin contar la zona de general (donde la gente está de pie). Estoy deseando que salga el DVD porque es imposible seguir todo el espectáculo ya que el escenario es inmenso y la vista no da para más, normalmente yo la miro a ella pero a su alrededor se mueven montones de bailarines, acróbatas y espectáculos paralelos que son imposibles de seguir a la vez.
Al día siguiente nuestras fuerzas eran escasas y teníamos sólo un día para visitar la ciudad de Londres. Pero eso vendrá en la tercera entrega. Os espero.

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Parece que empiezo a salir de la profunda catarsis producida por el exceso de trabajo. A ver…
Madona es y será por siempre la reina del pop. No iría a su concierto por que no he ido ni iré al de nadie mas que nada por que no me gusta, pero es la mejor.
Un besazo (despertando del coma)
¡Me sigue corroyendo la envidia! Desde luego, mira que no llevarse la cámara… ¿Cómo iban a controlar algo así con tanta gente? Que ya tienes una edad…
Por cierto: ¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!
Pues aún suerte que hubo gente que no hizo caso de las recomendaciones y llevó la cámara, si no nosotros tendríamos que esperar al DVD,jeje.
Arfs, qué sensación… es como estar enamorado, borracho, puesto hasta las trancas… a mí me pasó viendo a REM y me volvió a pasar la penúltima vez que el Boss visitó Espain. Y Madonna… pues es la reina, es indiscutible. Y like a prayer, un himno.
Suertuda…
Todo eso, dudo: pero a la vez!!! grandes REM y el Boss… yo me iré al otro mundo con un deseo incumplible: poder ver a Queen en concierto. Ya no podrá ser pero hubiera cambiado uno de los de Madonna por ver al puto amo, o sea: a Freddy Mercury!
Qué envidia
Qué envidia
Qué envidia
He dicho