Ya aviso que escribo este post con la bilis y quizás sea difícil razonar desde la rabia incontenible. Es posible que caiga en la demagogia pero desde ella se arruinan vidas en estos días de crisis y me importa tres pares de ovarios quedar bien o mal. No busco adeptos o detractores, simplemente tengo que vomitar.
No sé cómo hemos llegado -o sí- pero lo cierto es que aquí estamos, en este lugar que todo el mundo llama crisis. Al calor de esa palabra muchos se están frotando las manos mientras a los de siempre nos cuesta entender cómo es eso de que ganar menos es perder.
Por otro lado, ves pequeños emprendedores, amigos que dijeron un día adiós al jefe para montar su negocio a fuerza de ilusión y callos en las manos, que ahora lo están perdiendo todo, día a día. Y sufren porque ven el momento de tener que mandar al paro a sus pocos empleados, reconocen sentirse fracasados y pierden el sueño y la visión de futuro con apenas treinta y pocos años. Es injusto.
Es injusto porque ves a compañeros que recogen sus bártulos de una hora para otra, sin apenas derecho a despedida. Pero muchos te dicen “tranquila, tú te has salvado” y esperan que con eso olvides que a tu lado había una compañera hace un momento, que ya no volverá porque se ha reestructurado el Departamento a la mitad para reducir gastos. Sonríe: vas a trabajar el doble por el mismo sueldo pero podrían haberte echado a la puta calle ¿no?
Y eso hoy. Ayer lo mismo, con otro compañero: hacerle fijo o despedirle. “Eres un tío de puta madre, estamos contentísimos contigo… pero blablabla”. Ahora vuelve a casa, explícalo y celebra la Navidad buscando trabajo. Da igual si tenías planes vitales, si hace un año dejaste un puesto fijo para venir aquí o si eres el tío más agradecido y noble del planeta. Eres un gasto más, una partida presupuestaria de quita y pon, una piedra en el camino dorado de los beneficios. Es injusto.
Así que los que seguimos en el barco lo hacemos con extrañas sensaciones; necesitas motivación y compañerismo entre los que quedamos para llevar el barco a buen puerto pero, por otro lado, desconfías del capitán porque sabes con certeza que en la próxima tormenta volverá a soltar lastre para salvar su nave a toda costa; y luego esa sensación asfixiante de traición, como si seguir en el mismo barco que otros suponga traicionar a los que ya no están. Es injusto.
Con todo eso toca volver al trabajo el martes y el resto de los días. Y se supone que debería estar feliz por tener que hacerlo.

Mis tweets

Que se trata de lo mismo de siempre: los de arriba quieren seguir llenándose todo lo que pueden el bolsillo. Da igual que el pobre de abajo se quede con la hipoteca y los niños en situación de apuro, mientras ellos no tengan que renunciar a su esquí en Suiza y su yate para el veranito…
La vida es asín.
Me gusto tanto lo que dices que me quiero implicar en el tema sera porque tengo unos cuantos años mas que tu, porque siempre he creido en el compromiso social, que nos es otra cosa que el valorar a las personas , cosa que veo que tu vas por ahi tambien. He visto lo que lees y me gusta por eso me quedo con una de tus lecturas que yo tambien lei, Mas Platon y Menos Prosac. Ha este libro de referencia le agregaria tambien Compromiso. Yo creo en esa teoria de bienvenidas sean las cris porque bien llevadas nos ayudan a dar el salto necesario para ser o en su defecto estar mejor y esta te vuelvo a decir nos tiene que servir para desterrar ese “pasa de todo” como mejor forma de vida, y aprender a valorar y a defender mas a las personas que nos rodean, si, esa tan vilipendiada palabra que es Solidaridad , tan vacia de contenido estos ultimos años hoy nos damos cuenta que no es asi.Saludos
Son malos tiempos … y se dan muchas situaciones difíciles pero no queda otra que seguir adelante como podamos, tanto los que se van como los que se quedan.
Aunque eso no quita que sea un asco!!
Mal está la cosa, mal. Sólo nos quedará sobrevivir como podamos…
Injusto se queda corto, es injustísimo… Y sigo teniendo la sensación de que en muchos casos no es más que por mantener el margen de beneficios de alguien, de un empresario o de un banquero… Si no fuera por los despidos que arrastran, te aseguro que me alegraría muchísimo cada vez que escucho la caída de algún supuesto grande…
¿Te has dado cuenta que la humanidad no ha cambiado con el paso de los siglos? Está muy bien vomitar porque por lo menos te desahogas y no acabas en una depresión profunda, pero no sirve de nada ni servirá para solucionar los problemas que lo provocan. Seguiremos siendo depredadores que machacarán a los más débiles sin compasión. Y eso no se elimina así como así.
A mí me jode tanto pensar que más de uno se está haciendo de oro a cuenta de la crisis… Que un montón de empresas han visto el cielo abierto al encontrar una excusa para enviar a la calle a gente y de paso sujetar mucho más y mejor a los que se quedan… Que al final las crisis las pagan quienes las pagan, y que apretar los dientes y decir voy a poder con esto también ahora, no siempre es suficiente…
Ufff me encantan estos post rabiosos!!!
Adelante!
Nada, nada, todo volverá a la normalidad.
Dentro de 5198327590132 años, pero volverá.
Pues en mi caso debo decir que he sido recientemente repudiado, liquidado y por resumirlo, despedido…. Sería mejor decir que no renovado, que suena como más educado. El caso es que me lo olía, pero debo decir que me lo había ganado, es que soy un bocas y un poco toca-eggs, ya me ha pasado otras veces, no se puede decir lo que uno piensa.
Aunque al final es mejor no callarse, porque conmigo han liquido a un par de personas más, que no eran tan revoltosos, y a unos cuantos les han bajado el sueldo, y a currar más. Además, en nuestro caso, no nos ha liquidado una empresa privada malota, sino la administración, que nos tenía sub-contratados.
Pues nada, en el próximo curro, intentaré tocar los eggs de otra forma… No puedorrrr, es que me aburro mucho, y luego nos largan igual.