Ene 172010
La conciencia es un habitante maldito que vive en nuestra cabeza, no pide permiso para existir ni tampoco para aflorar o no. A menudo, azuzado por el tiempo, aparece para quitarnos el sueño, para abocarnos a la tristeza y para cuestionarnos el sentido de la vida.
La mala conciencia es un complejo sistema psicológico que nos obliga a calibrarnos a nosotros mismos; actuamos a menudo inconscientemente pero de repente un día sentimos que nos equivocamos estúpidamente, que metimos la pata y entonces sentimos… continúa leyendo

Mis tweets

COMENTARIOS