Dic 132008
Albert Einstein revolucionó la ciencia a principios del siglo XX gracias a dos cosas: una inteligencia superdotada y una imaginación ilimitada; juntando estas dos variables se obtiene uno de los genios universales más destacables de nuestra historia. Lo peligroso viene cuando se corrompen las mismas variables y se juntan una inteligencia mononeuronal y una imaginación atómica. De aquí puede surgir cualquier cosa, incluso presidentes de gobierno, pero no he venido a hablar de política sino de la imaginación enfermiza del personal.
Imagina que sin comerlo ni beberlo formas parte del fuego cruzado entre dos contendientes. Hay una estúpida ley… continúa leyendo

Mis tweets 
COMENTARIOS